viernes, 13 de febrero de 2009

Cultura: El Dinero y la Palabra


Cultura: EL DINERO Y LA PALABRA.

ESCRIBE SILVIA HOPENHAYN


EN LA CRISIS ACTUAL, PALABRA Y DINERO PARECEN RIVALES QUE SE DISPUTAN EL DESTINO DE TODA LA HUMANIDAD.


La palabra es una moneda de cambio invaluable. No se cotiza en ningún lado, pero se reproduce en cualquier parte, puede modificarse o sostenerse y no se vende ni se compra, salvo excepciones poco honrosas.


Su valor aumenta en función de la credibilidad de su portador, puesto que importa tanto quien habla como lo que se dice.

El dinero, en cambio, es impersonal, no se representa más que a sí mismo y quien lo detenta adquiere una identidad sin garantías, intercambiable, perecedera. Es el dinero el que define a su poseedor. De allí que su poder resulte mensurable. Pertenece al orden de lo material, mientras que la palabra obtiene su valor con relación a una persona o a otra palabra. No es mensurable de antemano: de allí la dificultad especulativa. Hay que creer en ella. La palabra representa al que habla y a veces, sin saberlo, es la llave de su destino.


En la crisis actual, palabra y dinero parecen rivales que se disputan el destino de toda la humanidad. Hervé Kempf, autor de un ensayo recién publicado en Francia, Para salvar al planeta hay que salir del capitalismo (Editorial Seuil), considera que la avidez encontró en la especulación financiera un modo de disolver la sociedad y que la clase poderosa perdió la noción de lo que George Orwell llamaba la decencia común.

Según Kempf, "la moneda no es sólo una traducción contable de la actividad humana, una herramienta que permite fluidificar el intercambio, sino también un lenguaje extremadamente complicado que traduce de manera cada vez más desajustada los signos que los humanos manejan entre sí creyendo intercambiar bienes".

Sigue: "Hay, pues, que desaprender este lenguaje para restablecer la palabra, que, como lo evoca Jean-Jacques Rousseau, es la verdadera naturaleza de un comercio independiente".


En 1844, Marx citaba a Shakespeare para ejemplificar la identidad voluble del hombre frente al dinero. Se servía del ejemplo de Timón de Atenas: "¡Oro, oro amarillo, fogoso y apreciado! No, dioses del cielo, no soy un aspirante frívolo? Un poco de oro bastaría para volver blanco al negro, bello al feo, justo al injusto, noble al infame, joven al viejo? ¡Vamos, metal maldito, prostituta común a toda la humanidad, tú que siembras la discordia entre las naciones...!"


El último dossier del diario Le Monde está dedicado al dinero como protagonista y propulsor de la crisis actual. Comienza en la primera página con la cita de Marx sobre Shakespeare y sigue con una canción de Boris Vian sobre la conquista amorosa en relación con las necesidades domésticas, en la que hombre y mujer se fijan (¡y se amparan!) en los precios de las cosas para aumentar o disminuir la atención que se brindan. El dossier termina con un fragmento del discurso de Rousseau de 1754 sobre el origen de la inequidad entre los hombres.


¿Será cuestión de volver a los clásicos para inventar el futuro?


Por Silvia Hopenhayn

Fuente: La Nación

Más información: www.lanacion.com

jueves, 12 de febrero de 2009

Cultura: Crónicas Morelianas, Identidades 04

Cultura: Crónicas Morelianas, Identidades 04

Identidades (1) es un encuentro-residencia internacional entre artistas y la comunidad michoacana (México) que se realiza en los espacios públicos. Se centra en la acción artística desde la perspectiva de la propia identidad para buscar los vasos comunicantes con el otro, promover la reflexión identitaria a la vez que acercar al arte -a los artistas y la actividad artística misma- a la gente de a pie en su propio territorio: la calle.

Identidades es un proyecto clave de 5célula, arte y comunidad, asociación civil que tiene entre sus principales objetivos el devolver al arte su facultad de herramienta para el cambio social a través de la acción, la reflexión y el proceso creativo. El programa vincula a los artistas en un diálogo intercultural que incluye a las comunidades que los reciben y que emergen de
Identidades temas vitales como la identidad misma, el agua o la memoria.

Elízabeth Ross, directora de 5célula, al presentar los proyectos de Identidades 04 en el Museo del Estado de México, dejó en claro su propuesta:
"Como diría John Berger: para construir un mundo alternativo, es necesario rechazar la imagen de que la vida es un infierno, que quiere ser implantada en nuestras mentes. Dijo Vicente Leñero hace poco que la corriente que va contra el desarrollo feliz de la vida teme a la cultura y por eso la desprecia. Y es que el crear lleva al pensar y éste al cuestionar, proponer, exigir, y lo que es mejor, a hacer. En nuestro interior sabemos que eso es lo que queremos y nos hemos decidido a emprender ese camino.
Aquí con nosotros, están algunos artistas que vienen de lejos dispuestos a co-existir en nuestra realidad dentro de este proceso creativo. Entre nosotros, nosotras, que habitamos esta ciudad agredida (2), que somos sus artistas, sus caminantes, sus servidores y usuarios.”

5célula está comprometida con prácticas procesuales evolucionarias y por lo tanto, revolucionarias, localizadas en la intersección de lo cultural, lo político y lo social. Como respuesta a la convocatoria para artistas de Michoacán, fueron seleccionados los siguientes proyectos locales bajo el criterio de los requerimientos de la convocatoria, su calidad artística, y la capacidad participativa e innovadora de la propuesta.

La primera de las presentaciones era Hitos de Quinceañera del Colectivo Womenstruarte. Integrado por Rosa Ayala, América Arzate, Carolina Carbajal y Yunuén Guzmán. El proyecto fue realizado con jóvenes mujeres de la Comunidad del Durazno. La pieza consistía en la realización de talleres con jóvenes de 14 a 16 años sobre el eje problemático de “ser mujer”, a partir de intervenciones urbanas y el uso de las fotografías que se realizaron en el taller, cuyo objetivo era que las adolescentes se fotografiaran siendo sus propios modelos. La fiesta de 15 años marca el paso de la niña a la mujer y generalmente se objetualiza su cuerpo y se las presenta como “muñecas”, siguiendo un rígido esquema de futura modelo preconcebida. Con Hito de Quinceañeras este colectivo abrió la posibilidad de escuchar y crear otras imágenes de sí mismas para la comunidad de Morelia.

Otra de las propuestas fue Carpa Ecológica del Grupo ASCO (Arte al Servicio de la Comunidad) y Laboratorio Arte Acción. El proyecto contó con la participación de CEFADEBAS (Centro Educativo Familiar de Desarrollo Básico Sostenible) y la asesoría de Claudia Raya. Quienes se unieron bajo el concepto Circorganiko, idea integral sobre la identidad social urbana y ambiental para crear con materiales reciclados instalación y escultura públicas. Crearon el espacio cultural Carpa Ecológica en la comunidad de El Trébol, en el municipio vecino de Tarímbaro. Uno de los objetivos más importantes consistió en reunir a la comunidad para crear una sinergia entre el arte, la acción social y la ecología.

Por otro lado, se desarrolló el proyecto de Áurea Bucio: Topografías líquidas/Paisajes invisibles Cerro el Punhuato, en la colonia Vicente Lombardo Toledano, una zona muy marginada de los beneficios urbano. Llegamos al lugar elegido y empezamos a accionar. Enseguida se fueron sumando los que pasaban por allí y otros que respondieron a los carteles de invitación de Identidades04. Armamos dos estructuras escultóricas de Áurea. Las niñas propusieron unirlas y generar una super -estructura que al concluirla hicimos rodar por los caminos hasta desarmarse. Los participantes se llevaron remeras -playeras- y las piezas a sus casas, un dato significativo aquí: hablaban de juntarse para armar otras estructuras. Paisajes invisibles ahora, pero existentes allí, y que pudimos fotografiar.

Elizabeth Ross presentó su trabajo Aquí Morelia: la ciudad en la memoria, memoria en cuatro tiempos. La obra es un video, del cual muestro aquí algunas imágenes, que incluye varios textos tomados de John Berger y de quien escribe. Elizabeth además de realizar este video, fue la capitana del barco de Identidades 04, contagiándonos a todos con su energía, generosidad y liderazgo en acción. Ella creó este espacio de intercambio en la ciudad para los artistas que vienen participando desde hace cuatro años.

Esto es lo que ella escribió sobre su trabajo:
1.La gente cuenta, ilustra, recuerda. Indago en una serie de charlas con la gente, el cómo recuerdan a la Morelia de hace treinta años. Qué hay debajo de tantas calles, plazas comerciales, colonias. Treinta años no son muchos, hablamos de los años 70.
2. Palabra e imagen. Intervenir el espacio público de manera sutil como la memoria con publicidad que le hable al recuerdo.
3. Se vende memoria y se ocupan espacios con tiempos contados. Nada dura. Son jirones del sueño al despertar. El sueño entonces no compite con la publicidad. Tiene su propia dimensión. Y es real.
4. Los rostros hablan.”no corras, no te persigas, esta es tu casa. El centro es tuyo, si lo reconoces”. Una serie de retratos te miran en video. Saben que no hay que olvidar.
Saben que la ciudad es nuestra.
Que es la casa y el espejo.

Eva Brunner-Szabo (Austria) pegó carteles en los muros de la ciudad con fotos de su trabajo Diario de una escotilla. Las imágenes las aportaron quienes participaron en las entrevistas que compartimos en varias casas de habitantes de Morelia. Ella las enmarcó en escotillas de barco, ventanas de micros y ventanillas de avión, los medios que transportan a los migrantes en el mundo de ayer y de hoy. También utilizó imágenes de los niños de Morelia (500 niños que llegaron en barco a México como refugiados de la guerra civil española en el año 1937) fotografiadas en el archivo original del internado creado para ellos y que ahora es una escuela. Con Eva tuvimos en común el tema del refugio vivido en la infancia, caminamos por las callecitas de Morelia preguntando por Marieta de Blau, aquella mujer austríaca que cuidó a los niños de Morelia y encontramos tras su fantasma otras historias, otras identidades ocultas tras los bloques de piedra, allí donde quedaron sus imágenes.

El proyecto de Owen Griffiths y Fern Thomas (Gales)se centró en el intercambio cultural a través de la comida. Owen y Fern cocinaron un Cawl, comida típica galesa que compartieron con la gente, ubicándose con su “puesto” en la Plaza Carrillo y en el Museo del Estado.
Luego de esta intervención pública realizaron una comida típica mexicana en la casa de la familia moreliana Lechuga que colaboró con el proyecto. Con ellos hicieron un Pozole e invitaron a los artistas y equipo completo de 5celula. Si si, imaginen ese plato, mejor imposible, acompañado por unas “chelas”, bien frías.
Debo agregar que ambos artistas aportaron un espíritu integro y solidario que fueron mostrando con sus ricas comidas, su música, sus dibujos, sus proyectos colectivos en Wales, y su sentido del humor. Con ellos y Sandra hicimos largos recorridos por nuestro lugar favorito: El Mercado, un espacio de experimentación visual, sensorial y auditivo exquisito, motor de muchas acciones.

Dentro de los proyectos que yo desarrollé se encuentran Lago de Pátzcuaro y Árbol del desexilio / Árbol moreliano. La primera es una acción ritual, una ofrenda a las mujeres sabias del lago que guardan los libros sagrados.
La segunda, Árbol del desexilio / Árbol moreliano, en Bosque Cuauhtémoc fue una intervención colectiva. El proyecto fue articulado a nivel público, en la búsqueda y relevamiento del lugar y a nivel privado en las entrevistas realizadas en diferentes barrios, a personas y familias que luego participaron en la intervención final en el Bosque Cuauhtémoc.
Realicé una convocatoria abierta a través de la cual me fui contactando con varias familias y personas de Morelia, visité sus casas, realicé entrevistas y de allí surgió el material que se llevó al árbol. Todos participaron de la intervención desde el inicio, lanzando los cordones por el aire hasta llegar a alguna rama, instalando objetos, izando relatos. La idea que trabajé fue la de desexiliar sus historias, aquellas que los objetos o ropas guardaban. “Buscaremos un árbol, un lugar simbólico donde mediante una acción -intervención colectiva para evidenciar nuestras múltiples miradas sobre nuestra identidad, las historias que nos han formado como seres sociales, como una comunidad, como una familia."
Estuvo invitado el músico Guillermo Portillo cuya participación considero de gran importancia al ensamblar mediante su improvisación con saxo y flauta las acciones de ese ritual. Realizamos una intervención urbana multidisciplinaria donde el cuerpo, sus sonidos y sus acciones posibles se ligaron a la historia de los objetos y vestimenta aportados y a la memoria que ejercitamos y compartimos oralmente mediante el relato público. Un profundo agradecimiento a todos desde aquí.

Sandra Petrovich de Uruguay, realizó una acción en la Plaza de las Capuchinas. Sandra eligió trabajar sobre el tema de las identidades que ya no están: personas, pueblos, culturas y los tiempos históricos. A 40 años de la masacre de Tlatelolco, escribió los nombres de los desaparecidos de esa matanza estudiantil del año 68. En tiras de tela fue nombrando a quienes ya no están y escribiendo algunas palabras significativas en nahualt y castellano.
Necesitaría varias hojas para contarles sobre el vínculo que hemos iniciado con ella. Pasamos largas horas nocturnas pintando para no oír los perros aullando en la calle. Tenemos mucho en común, algunas vivencias como el exilio, pero desde diferentes generaciones y proyectos por hacer.
Sandra también realizó “Mi vida -la historia”, taller sobre la identidad con mujeres en la Escuela Vicente Guerrero Comunidad del Durazno. Ella integra el colectivo Ateliers de L`Insu de Arte Terapia en Bruselas, además del grupo cultural d`Encre et de Lune.

Y cómo si esto fuera poco, aquí van los proyectos a la distancia que realizamos en forma conjunta:
Ayanna Jolivet McCloud (EstadosUnidos) con la colaboración de Odie Rynell Cashe realizaron Ayer, el día antes de hoy: la caja de la memoria, que se centra en la identidad vivida como mujer negra en Estados Unidos. Fue realizado en la Biblioteca del Conservatorio de las Rosas y en la Escuela de Humanidades y Ciencias Sociales ITESM. Ayanna estuvo en Buenos Aires en el 2007 invitada para “Corpolíticas”, en el Centro Cultural Recoleta. Allí nos conocimos, moviendo entre las dos una escalera que impedía ver su video en la sala, accionando para abrir la visión.

Aimee Lee (Corea/EU), coreana nacida en Estados Unidos que trabaja sobre la discriminación que ella ha sufrido en ese país creó La invasión de las hojas . Aimee envió 450 hojas hechas mano y escritas con frases relacionadas con ese sentimiento. Nosotros realizamos acciones en las que las colocábamos en los árboles, arbustos, plantas, en las diferentes plazas y lugares donde estuvimos. También llegaron sus hojas al DF y hasta a Buenos Aires.
En las hojas se podían leer frases como ”Ellos esperan que no sepa nada”, ”Ellos me tratan como si no fuera humano”, ”Ellos ven a través de mí”, ”Soy invisible”...

El proyecto Reading/Lectura, de Lau Mun Leng (Malasia) consistió en una serie de lecturas en voz alta realizadas en el transporte público, que algún artista de Identidades 04 o algún pasajero leía durante el trayecto del viaje. Camino a Tarímbaro fuimos leyendo al unísono diferentes libros, generando un sonido único en el transporte. Realizado por Elizabeth Ross (Mx), Sandra Petrovich (Uy), Mercedes Fidanza (Arg), Owen Griffiths (Gales), Sur Amaya(Mx) y usuarias de los transportes. Es verdad que no solo se leyó poesía, pero el acto en verdad fue poético.

También formo parte del intercambio el grupo alemán Gottlieb, pero son un tema aparte... digamos que su interrelación, si es posible utilizar esa palabra, fue metálica. No probaron la comida mexicana, no entraron en su sabor, en sus sonidos, sólo vinieron con su “mambo” y allí estuvieron. No pudieron resistir a moctezuma. Quisiera no entrar en detalles, ramona me entiende

Cada artista generó su propia sintonía con el entorno moreliano, difícil por momentos, el rugido militar entraba por las ventanas o cruzaba su cielo. “Tan alto que daba mal de alturas, pero tan cerca” como decía Owen. ”Hay que estar en la permanencia de las cosas" me dijo Sandra pasando un mate y en eso me detuve. El grupo meketrefes, los artistas y cada uno de los asistentes de 5célula nos mostraron sus rincones, nos guiaron hacia sus múltiples identidades.
Si llegan un día a Morelia, no dejen de probar las Corundas en salsa roja con crema y queso, y la Jícama con sal, chile Pikín y limón; inolvidable y adictiva como pocas. En una hora de viaje pueden estar en el Lago de Patzcuaro donde encontrarán vestigios de los Purepechas, las ruinas prehispánicas yacatas de Tzintzuntzan y quizás Leonarda quiera cruzarlos, hilando historias con su telar de cintura y su sabiduría ancestral de mirada penetrante.

Si de vuelta en Morelia tienen la suerte de encontrar a la familia Lechuga, hagan algo para probar su magnífico pozole. Y si abrió el mediodía de fuego, anímense con una paleta de guayaba antes de subir al pecero (bondi) o a un vocho (Volkswagen, también conocido como Escarabajo o Fusca, fruto de la post guerra alemana, luego que Hitler sustituyera la producción automovilística por la producción de guerra, el auto del pueblo, con manubrio a su izquierda, y cuya fabricación actual sólo se hace a pedido en Puebla-México, en vivos colores: rojo, rosa chicle, perlado, verde loro, amarillo, bien caribeños). Eso sí, les pido que caminen por el Boulevar Garcia de León, hay increíbles y misteriosos espacios para intervenir... habrá algún cartel de Elizabeth aún?

Luego tendrán que volver, y les va a costar irse al defectuoso chilangótico D.F. para el retorno, que es otro viaje imposible de escribir aquí. Si pasan por una tortillería, pidan una con sal para el camino, de maíz, pero no de monsanto. Que es la cultura si no se come, verdad? Taco de palabras Orale! Somos nuestro propio alimento. Y para el postre traje, con una buena salsa de integración latinoamericana, todas las películas de Alejandro Jodorowsky, después de una psico-charla con Anabel Vanoni, a quien esperamos

Identidades que se curan en el tiempo-espacio sin fronteras, en la historia de nuestros orígenes, de nuestras libertades y algunas revoluciones que están girando, naciendo en Chiapas, Bolivia, Uruguay, Gales, Austria, Argentina, Alemania, Corea, Estados Unidos... somos el aquí y el ahora. Tiempos de acción más que de palabras. Salvaje es la flor de un cactus en el norte y en el sur, todos caminamos por el desierto batallando con nuestras identidades.

Sólo les doy un aviso: En México los deseos se cumplen antes de pedirlos. Que el deseo los lleve y vengan tamarindos, salsa chipotle y agua de jamaica.



(1) Identidades es un proyecto de Elizabeth Ross y 5célula arte y comunidad en colaboración con Secretaría de Cultura, CMMAS/PROART, Congreso del Estado, Secretaría de Urbanismo y Medio Ambiente, Secretaría de los Jóvenes, Secretaría de Política Social, Universidad Michoacana, UNAM, Ayuntamiento de Morelia, Conservatorio de las Rosas, Foro de Austria en México, Ministerio de Cultura de Austria y Wales Art International.

(2) El pasado 15 de septiembre durante la última campanada en el día del grito, mientras sus habitantes coreaban "viva México", hubo un atentado contra la población civil. Hasta ahora nunca había ocurrido algo así en esta ciudad, ni en todo México. Varios hombres luego de pedir perdón, cómo si esa palabra les diera un permiso especial, detonaron granadas en medio de los presentes, murieron siete personas en el acto y hubo más de 100 heridos. La plaza de la catedral y algunas esquinas tienen hoy sus altares donde todos los días los morelianos y las morelianas van a encender velas por las almas de los difuntos.
La sensación que se vive entre su gente es extraña. Hay muchas dudas al respecto de los autores del hecho, (si fueron los narcos, si fue el gobierno) lo cierto es que este suceso ha permitido la consecuente militarización de la zona. A diario se ve pasar camiones del ejército y hasta sobrevolar helicópteros y aviones.



Identidades
http://www.5celula.org/
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http://www.5celula.org/identidades/noticias/noticiasIndex.htm
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miércoles, 11 de febrero de 2009

Cultura: Entrevista con la escritora María Fernanda Heredia

Cultura: Entrevista con la escritora ecuatoriana María Fernanda Heredia

“Quiero que los libros tengan un sentido más allá de la lectura, que puedan transformar a quien los lee.”

La escritora María Fernanda Heredia nació en Quito, Ecuador, en 1970.
Con su novela Amigo se escribe con H -una conmovedora historia sobre la amistad, el amor y la memoria-, ganó el Premio Latinoamericano de Literatura Infantil y Juvenil Norma Fundalectura 2003.
Invitada por el Grupo Editorial Norma, Heredia visitó Argentina durante 2008 para encontrarse con los lectores argentinos.
En esta entrevista, la autora reflexiona sobre el trabajo del escritor, la infancia y la literatura. Y dice que en su escritura siempre están presentes el amor y el humor, los únicos recursos que le salvaron la vida.

-¿Cómo llegaste a la literatura para niños?

-Llegué de casualidad. Nunca tuve la intención de escribir para niños. Yo soy diseñadora gráfica y durante muchos años trabajé en diseño y publicidad. La idea de trabajar alrededor de la palabra no estaba en mis planes.
Sin embargo, la primera aproximación a la literatura infantil fue a través de un amigo, quien decidió proponer a una editorial un proyecto sobre una revista de literatura infantil.
Me propuso que me encargara de un segmento de la revista que se llamaba “Historias sin palabras”, para contar una historia en cuatro cuadros y me dio un plazo de quince días.
Transcurrió el plazo y yo había hecho cientos de cuadros que no contaban ninguna historia… un desastre. Avergonzada, fui a pedirle que me disculpara porque no había podido cumplir con el objetivo. Él se puso muy molesto y en ese momento ocurrió el milagro: mientras estábamos discutiendo recibió una llamada a la que atendió muy mal. Yo le pregunté si había pasado algo y me respondió que la persona que iba a escribir el cuento para niños acababa de echarse para atrás porque no lo había podido hacer. Esa persona, que nunca supe quién fue, es a la que yo le debo lo que soy. Yo me sentía tan mal y tan avergonzada porque los dos le habíamos fallado en este proyecto, que no se me ocurrió otra cosa que proponerle escribir yo el cuento.
Al día siguiente llegué con el cuento, más escrito entre el susto y el cargo de conciencia que otra cosa. Y ese año, la UNICEF me pidió autorización para publicarlo en una antología mundial de literatura infantil. A partir de ese día hasta hoy nunca más paré de escribir. Me di cuenta de que no era la ilustración sino la palabra lo que me permitía contar lo que yo sentía, lo que me hacía reír o llorar. Yo creo que no seleccioné a la literatura en mi vida: la literatura se apoderó de mí, me puso el pie y yo me caí feliz.

-Ya que hablamos de la palabra escrita, ¿qué es, para vos, escribir?

-Para mí escribir es de alguna manera establecer contacto con lo más hondo, lo más auténtico, lo menos contaminado que hay en mí. Es establecer contacto con la María Fernanda más honesta, más verdadera y más vulnerable. También con la María Fernanda que se permite decir cualquier cosa sin el temor a ser juzgada; quizás porque escribir es el único espacio en el que puedo desnudarme sin demasiadas vergüenzas. Tal vez esto se debe a que es un trabajo muy solitario y un trabajo en el que pretendo que la palabra vaya encendiendo luces, me vaya sacudiendo, me vaya dando respuestas y me vaya planteando más preguntas.

-Como lectora, ¿cuáles son las historias que más te apasionaron?

-Yo comencé a leer muy tarde; a mí me mataron como lectora en la escuela. Y ahora lo lamento tanto, porque estoy en un proceso de regresar a esas lecturas, de pedir disculpas y de retomar libros que en su momento detesté. Pero a los once años ocurrió otro acto milagroso: me enfermé de hepatitis. El médico dijo que iba a tener que permanecer un mes en mi cuarto y a mí me pareció buenísimo porque no tendría que ir al colegio. A mí no me gustaba ir al colegio, yo era una niña extremadamente tímida, muy insegura e introvertida y el colegio era un territorio muy hostil. En ese mes, en que me pareció fantástico no ir al colegio, comencé a aburrirme en casa. Un día llegó mi tía de visita y le dejó a mi mamá un regalo para mí. Cuando lo abrí, pensé que era el peor regalo que podría haberme hecho mi tía tan amada: era un libro, Las aventuras de Tom Sawyer.
Me acerqué a él porque no me quedó alternativa, como si fuéramos los dos únicos personajes en una isla desierta. Después de leer la primera página tuve que admitir que un poquito sí me había gustado. Y cuando terminé el libro estaba enamorada de él.
En esa soledad amarillenta descubrí a Tom Sawyer, Becky Thatcher, Huckleberry Finn. Descubrí la lectura y descubrí que no estaba sola. Y paralelamente, durante esa enfermedad, descubrí mi diario y comencé a escribir historias. No eran historias que me ocurrían, porque a mí no me pasaba nada que valiera la pena ser registrado: escribía lo que no me pasaba, pero que me hubiera encantado que me pasara. Entonces escribía historias en las que yo era muy popular, muy simpática y estaba llena de amigos. La lectura y la escritura llegaron a mi vida casi al mismo tiempo.
Luego de ese primer libro, empecé a leer todo lo que llegaba a mis manos. Descubrí El pequeño Nicolás, toda la obra de Roald Dahl, a Elvira Lindo, a María Elena Walsh y hasta hoy voy conformando día a día mi biblioteca de literatura infantil con autoras maravillosas como Lygia Bojunga, Ana María Machado, Yolanda Reyes, Liliana Bodoc.

-¿Qué es lo que te atrapó de la escritura para niños?

-En realidad, nunca he pretendido escribir literatura infantil y aún ahora no lo hago. El primer cuento que escribí y publiqué se llama Gracias y es un cuento muy corto, que en el año ‘97 ganó el Premio Nacional de Literatura Infantil.
Ese primer cuento, así como todos los libros que escribí después, tienen un mismo origen: parten de una experiencia adulta que necesito procesar. El cuento Gracias surge cuando a mis 27 años descubro que mi abuelo se ha puesto viejo y pronto se irá para siempre y que ese dolor no me deja vivir en paz.
Es entonces cuando pienso que mi abuelo no se puede ir sin que yo le diga todo lo que siento por él, sin que yo le confiese lo que su vida le ha dado a la mía. Y entro en un proceso angustioso para encontrar la manera justa de agradecerle. La mejor, la única manera que encuentro es escribiendo. Le digo gracias, abuelo; porque te pasaste la vida sacándome caramelos de las orejas; porque te pasaste la vida diciéndome que era la niña más linda del mundo cuando yo en realidad me miraba al espejo y me daba cuenta de que parecía un murciélago; porque te pasaste la vida engañándome, diciéndome que yo era la mejor de todas y que no importaba lo que dijera el resto.

Yo nunca he pretendido escribir para niños; éste es el único lenguaje que tengo y es, también, con el que me dirijo a ellos. No les hablo a los niños como niños y es muy probable que ése sea el motivo por el que me va bien con ellos. Creo que el lenguaje sencillo, claro y la metáfora muy amplia es lo que me permite llegar a los niños, pero también a los adultos. Y tengo dos formas de hacerlo: a través del amor y del humor, que son los únicos recursos que me han salvado la vida.

-¿Cómo surgió el libro Amigo se escribe con H?

-Es la primera novela que escribí. Cuando empecé a escribir este libro me pasó lo que le pasa a mucha gente adulta y también a muchos niños: me enamoré de mi mejor amigo y a él no le sucedió lo mismo.
No importa que cuando eso te ocurre tengas 12 ó 27 años; ocurre que en cualquier momento, esa situación te desarma y sientes que fallaste porque en ese juego estaba permitido ser amigos y no que una de las partes se enamorara. Quizás una de las formas que encontré para disimular fue el título; ponerle a H la inicial de este amigo que yo tuve, esconderlo bajo esa letra y esconderme yo también a través de la literatura.
Ésta es una novela que recoge todos mis miedos, arranca en la primera página con este diálogo entre los personajes en el que desnudan sus temores y cuando H le confiesa tener miedo a la memoria, ella no entiende nada.
Yo siempre he pensado que la única muerte que existe es el olvido, que sólo moriremos el día en que aquellos a quienes amamos nos olviden. Tal vez por eso soy escritora, porque quiero ir registrándolo todo. Entonces en esta novela aparece el miedo al olvido y también a ser olvidado. Y es una promesa de memoria que yo deseo cumplir con las personas a las que amo y es también la declaración de que necesito por favor que se acuerden de mí.

-En la novela es muy conmovedor el personaje de la abuela…

-Sí, es que el personaje más importante de mi vida, el protagonista, fue mi abuelo.
Yo recuerdo que cuando era niña la gente me preguntaba qué me gustaría ser cuando fuera grande y yo respondía “abuela”. No quería ser mamá, quería ser abuela. Y mi respuesta se debía a la felicidad inmensa que me daban mis abuelos. Creo que en la mayoría de mis libros hay un abuelo o una abuela. En Cupido es un murciélago es una abuela la que sostiene la historia. Lo que mejor me ha salido en la vida es ser nieta. Si pudiera volver a un momento de mi vida volvería a mi infancia sólo por reencontrarme con mis abuelos, sólo para decirles lo feliz que fui a su lado. A mi abuela se lo puedo decir todavía, es una mujer maravillosa de 83 años. Creo que el mundo no sería lo bonito que es si no fuera por los abuelos.

-¿Cómo vivís el encuentro con los chicos en las escuelas?

-He tenido algunas, no muchas, experiencias internacionales. Pero siempre, aunque llevo quince años escribiendo y hablando con niños, cuando llego a un país en el que no he trabajado antes aparece el miedo de no saber con qué niños me voy a encontrar o si el libro habrá resultado interesante. Pero ayer (en Argentina), desde el primer instante en el primer colegio hubo una conexión increíble con los niños.

Lo que hago en la charla es contar lo que soy, lo que fui. Un escritor es una persona absolutamente normal, a la que le ocurren cosas y, en mi caso, esas cosas se convierten en historias. Les cuento que yo era una niña muy tímida, que no tenía amigas en el colegio y a la que le aterrorizaba la hora del recreo, porque salía a caminar sola, deseando que terminara ese martirio. Les voy contando eso y los chicos se conmueven; me han pasado cosas hermosas, como una niña que se acercó para regalarme el anillo que llevaba puesto y me dijo que, así como yo les había dicho que iba por la vida coleccionando recuerdos, ella también quería quedarse con ese recuerdo y me daba el anillo para que me acordara de que estuvimos juntas. Realmente he conocido niños entrañables, maravillosos, sensibles, que no han tenido temor a decir cosas muy duras y a la vez sinceras. Niños con los que compartí momentos memorables. El intercambio de emociones ha sido tan fuerte que esta vez no se parece para nada a mi anterior visita.

-¿Cuáles son tus futuros proyectos?

-Sobre todo, seguir escribiendo. Tengo un proyecto para escribir algunos cuentos como álbumes ilustrados, cuentos que aborden temas y áreas muy vulnerables de la sociedad. Me interesa trabajar con abuelos, con niños cuyos derechos hayan sido violentados de alguna manera. Quiero hacer literatura divertida que toque temas complicados, que sacuda al lector y lo lleve a una visión distinta de la sociedad, a un cambio en su actitud, lo cual no implica de ninguna manera una literatura con mensaje. Quiero que los libros tengan un sentido más allá de la lectura, que muevan y provoquen cosas; que puedan, en definitiva, transformar a quien los lee.

Nota original de la revista Imaginaria.

Cultura: El Primer Paso....

Cultura: El Primer Paso....



Esta es la primera entrada de este blog que iniciamos desde la Biblioteca de Olivos. Pretendemos que sea un espacio plural dónde las diferentes expresiones de la Cultura y el Arte puedan expresarse con total libertad ya que confiamos plenamente en el enorme poder transformador de la Educación.



"Un camino de mil kilómetros empieza con el primer paso" dice un aforismo chino, éste es el nuestro.



Bienvenidos a todos!